lunes, 24 de agosto de 2009

REVOLUCIÓN POST PUNTOFIJISTA


Nadie puede escapar de su época. Ni siquiera las revoluciones que pretenden cambiar el curso de la historia. Lenin y Stalin no pudieron reflejar algo distinto a siglos de zarismo, el cual todavía perdura con Putin y su régimen. Fernando Mires lo planteó muy bien en su texto “La revolución que nadie soñó”. A pesar de la crítica al pensamiento moderno, la postmodernidad no desdeña de su pasado, lo incorpora, lo comprende, pretende ir más allá de una utopía progresista basada en la ciencia y en la moral kantiana. Entiende que para ir más allá de la ciencia, hay que conocerla a cabalidad y comprender para que sirve y para que no. La arrogancia de los postmodernos, no tiene nada que envidiar a los defensores de la cientificidad, pero no se atreven a negar la validez del conocimiento científico.
Para desgracia nuestra, y como el personaje de Moliere que no sabía que hablaba en prosa, los que se sienten próceres del proceso político que vivimos en Venezuela, cuyos protagonistas se creen poseedores de una supremacía moral, no se dan cuenta que encarnan lo peor del llamado puntofijismo, entiéndase al régimen derivado de la firma del pacto de Punto Fijo, donde Acción Democrática, Copei y Urd establecieron las bases de lo que sería la democracia representativa que imperó en Venezuela hasta la aprobación de la constitución de 1999.
De lo bueno del régimen anterior se tenía la conciencia del espíritu democrático, donde todas las opiniones podían coexistir, mientras no intentaran derrocar la democracia establecida. Existía un respeto indiscutido al ganador de las elecciones. Pasados los dimes y diretes y la desconfianza que pudieran generar algunos resultados electorales, una vez proclamado el ganador, éste era considerado como legítimo por todos sus adversarios. El espíritu de consenso, igual fue otra de sus características principales. Las críticas a los proyectos de leyes y propuestas de políticas se escuchaban y se trataba de lograr consensos en torno a ellas. Consenso de élites, ciertamente, pero avalada por las inmensas mayorías nacionales.
Todo este espíritu de unión, se acabó con la elección de Chávez en 1998. La primera muestra que no estaba dispuesto a conciliar, la dio con la aprobación de la ley habilitante en el año 1999. El acuerdo logrado en el congreso fue aniquilado desde Miraflores e impuesta una ley habilitanteen la que el Congreso finalmente no tuvo nada que decir. Igual ocurrió con la propuesta a la reforma de la ley de educación aprobada en primera discusión en el año 2001; nacida del consenso entre diputados oficialistas y representantes del sector educativo, recibió el batazo de Sammy Sosa desde Miraflores.
El desconocimiento a la voluntad popular cuando esta es contraria a los deseos del líder acabó con lo fundamental de la democracia puntofijista. Del espíritu de consenso y de respeto a la voluntad popular y a las minorías pasamos a la intolerancia, a la dictadura de la mayoría, al irrespeto a las opiniones disidentes. Ledezma despojado de sus atribuciones y recursos. Carreteras, puertos y aeropuertos traspasados al poder central, a pesar de ser competencias exclusivas de los gobiernos estadales. Las leyes son aprobadas desde directrices de Miraflores, sin escuchar ninguna de las críticas a éstas. Hasta allí lo revolucionario.
Mantenida por una hiper-renta petrolera, el sistema puntofijista se deterioró en sus cimientos éticos. El burocratismo predominó sobre la eficacia. Un sistema exagerado de reglas hizo casi imposible que las obras se concluyeran. Esta a su vez se convirtió en el caldo de cultivo de una pasmosa corrupción. Cualquier funcionario poseedor de un sello y de una firma autorizada, usaba ese poder para obtener su tajada de renta por vías para-legales. La dependencia de la renta petrolera, impidió que se desarrollaran fuentes alternativas de ingresos distintos a la venta de petróleo. Para finales de 1998, el petróleo seguía representando el 90% de las exportaciones de la República. A pesar del consenso y de la tolerancia, a pesar de la democracia, la Venezuela de comienzo del siglo XXI, estaba tan socialmente atrasada como la de los sesenta.
La revolución que se autodenomina como bolivariana y hoy socialista, poco ha hecho para acabar con estos vicios puntofijistas. Acabo con la tolerancia y el espíritu de consenso, pero mantuvo su corrupción, su ineficacia y su dependencia a las economías externas. Era obvio que la revolución no podía generar al hombre nuevo, si estaba plagada de la cultura puntofijista de gobernar. A pesar de las tres R (revisión – rectificación- reimpulso) que el gobierno pregonara como acto de contrición una vez derrotada la propuesta de reforma constitucional, la corrupción sigue siendo la única manera de entender lo público, mientras que un sistema hipernormativo no solo impone la rigidez gubernamental y lo hace totalmente ineficaz, sino que a su vez entorpece las iniciativas individuales de los privados, constriñendo cada vez más el aparato productivo y las posibilidades de bienestar. Peor que en las mejores épocas previas al viernes negro, el país vive de las importaciones pagadas por la renta, solo que en aquella época el gobierno trataba de mantener una ineficiente política de sustitución de importaciones, hoy tan abandonada como si fuera un gobierno neoliberal.
Dudo mucho que vivamos una revolución, pero puntofijista claramente es. Por lo menos desde un punto de vista.

sábado, 15 de agosto de 2009

POR DONDE COMIENZO


Ocurre que quiero hablar de muchas cosas. Abandono la tesis de que enfoque un solo tema por capitulo. Quisiera que este fuera un país con menos noticias. Que nuestra prensa fuera más como un periódico sueco, con más titulares deportivos y culturales, sin asesinatos y un gobierno dedicado a la tarea que les corresponda y no a jodernos la vida todos los días. Sucumbo a la tentación, pero no hallo por donde comenzar.
Quizás sea buena idea, comenzar por la jefa del gobierno caraqueño, en unas de las jaladas más espectaculares conocidas en la historia. Ni aquel gris funcionario que para halagar a Guzmán Blanco luego de un regaño compara su rabieta a las de Simón Bolívar le pueda llegar. Aunque hay que reconocer, esta jalada tenía clase. A la de la jefa, se le ve la oreja por todas partes. Pero aquello de cambiar el sistema educativo para crear clones de Chávez, ciertamente me da terror. La idea de que mis hijas sean boconas, irresponsables, pendencieras y megalómanas, no son precisamente los valores que pretendo inculcarles.
Pero quizás esto no deje de ser una bufonada propia de estos días. Hay temas del presente y no del futuro soñado por la jefa que merezcan la atención. La toma arbitraria de las almacenadoras que prestaban sus servicios al Puerto de Puerto Cabello, es quizás un buen tema para comenzar mi artículo. En su afán de apropiarse de lo que queda de nación, siguen arrinconando al sector privado. Puerto Cabello seguirá el camino de Lagunillas donde para poder subsistir debes resignarte a ser funcionario público, siempre que no hayas firmado aquella vez. Igual que aquel famoso disparen y después pregunten, ocurre con el expropien y después paguen, y eso si les da la realísima gana. El vecino, que trabaja en unas de estas empresas expropiadas, cuenta como el dueño no pudo sacar su computadora portátil, dizque porque era de la empresa. Sin dinero, sin empresa, sin su computadora, así, así, así es que se gobierna, diría más de un resentido.
También puedo comenzar, con Navarro, el inefable ministro de Educación, que para defender la premura para aprobar la ley, refería a la urgencia parlamentaria. La reforma a la Ley de Educación tenía que ser aprobada la semana pasada, puesto que la constitución había dado un plazo de dos años para reformarla y ya habían pasado siete años desde que se venciera el lapso. Dos meses más para discutir con la iglesia, con los gremios educativos, con los estudiantes, era una solicitud constitucionalmente inaceptable, más cuando se conocía lo que iban a pedir y no se les iba a aceptar. Seguramente pedirían que los consejos comunales no metieran sus narices en la evaluación de los docentes, o pediría evitar que los estudiantes de preescolar no leyeran leer críticamente a los medios de comunicación, entiéndase que la verdad es trasmitida por RNV, el Diario VEA, la Hojilla o Los Papeles de Mandiga, y que lo demás es pura contrarrevolución o cultura capitalista.
O mejor comienzo por la golpiza a los periodistas de la cadena Capriles. Será que Lina necesita compañía en la Disip. De quién salió la orden de caerles a golpe por repartir volantes. Escucho a Maripili más indignada por el escándalo y por haberse metido por los lindos muchachitos de Avila TV, que por la paliza de sus colegas. Maripili me da otro tema para comenzar mi artículo. Converso con Neydi Rosal, bella y aguerrida parlamentaria de Proyecto Venezuela en Carabobo, donde las conversaciones con el PSUV están cerradas y abundan los insultos por línea desde arriba. Entiendo que el odio es la línea de la revolución, tal como lo dijera Rafael Ramírez. Lo de Lina en Globovisión y el ataque alevoso a los periodistas, no es sino la consecuencia. Quizás el comandante se moleste, porque el odio debe seguir canales. Pero hay que odiar a los distintos, a los que no piensan como ellos, a los que tienen bienes de fortuna. El país no parece haber cambiado mucho, desde que aquel grito que animaba a los federales de Ezequiel Zamora “Mueran los Godos y los que sepan leer y escribir”. Ciertamente, son muchos temas, y como buen librano, no termino de decidirme por dónde comenzar.

jueves, 6 de agosto de 2009

IDEOLOGÍA O AMBICION DE PODER: UNA RESPUESTA A LUIS VICENTE


Acepto gustoso la invitación que Luis Vicente León hiciera en su artículo del domingo pasado, a fin de ayudarle a resolverle un problema familiar producido por un dilema parecido al de la guaracha, quien fue primero, el huevo o la gallina. Para los lectores que no leyeron a Luis Vicente, refiere a una discusión con su esposa en dónde él defiende el argumento que el mantenimiento de Chávez en el poder es una necesidad para “la consolidación del proceso revolucionario”, mientras su esposa cree en una tesis contraria, que la profundización revolucionaria es el mecanismo escogido para mantenerse en el poder.
Esa discusión no es nueva y ambas posturas tienen sus defensores. La tesis de Luis Vicente la aboga, quien en vida fuera conocido como el mayor estudioso del fenómeno Chávez, Alberto Garrido, quien intenta demostrar a partir del análisis de documentos, entre ellos el famoso libro “Habla el Comandante” de Agustín Blanco Muñoz, que el actual presidente siempre se planteó llevar a cabo una ruptura revolucionaria, con ideas bastante similares a las revoluciones de izquierda que abundaron el siglo XX. La de su esposa la defiende, Luis Miquilena, padre político del actual presidente, quien lo acompañó desde que saliera de la cárcel de Yare, le convenció de participar en las elecciones que finalmente le darían la presidencia y estuvo con él durante todo el proceso constituyente, para después abandonar el gobierno dada la inflexibilidad y conflictividad de su persona.
El veterano líder en una entrevista que le realizara el periodista Andrés Oppenhaimer, dice refiriéndose a Chávez, cosas como esta:
…“no es un hombre bien amueblado mentalmente, ni un hombre con una ideología definida.., está hecho estructuralmente para la confrontación” …
…"El veía el éxito de Fidel como un éxito de orden personal, por el hecho de haber perdurado en el poder… Pero en ese momento, él era perfectamente consciente de que Cuba y su historia no tenían nada que ver con Venezuela, que el mundo de hoy no estaba para ese tipo de cosas"…
…“la dinámica de los acontecimientos fue llevando a Chávez cada vez más cerca de Castro, pero más por motivos que tenían que ver con su temperamento que por motivos ideológicos…
La conversación termina con estas frases: "Chávez no es comunista, no es capitalista, no es musulmán, no es cristiano. Es todas esas cosas, siempre que le garanticen quedarse en el poder hasta el 2021."
Garrido por el contrario cita a Chávez, para defender su tesis:
…“Tenemos un proyecto de transición de 3 años de plazo, pero sin perder la perspectiva de un modelo de sociedad distinto, de un modelo económico distinto", le dijo a Agustín Blanco Muñoz” mientras que a Dieterich le expuso…la estrategia para lograr la revolución bolivariana consta de 3 pasos: a) ofensiva de masas; b) aceleración de la estrategia constituyente; y, c) "el tercer eslabón, que no se ha producido, es el desencadenamiento histórico."…
Como verán parece que ambos elementos están presentes. Ciertamente hay ambición de poder. Chávez gusta del poder y se relaciona con mandatarios de larga data: Castro, Lukashenko, Mugabe, en su momento con Hussein; todas las propuestas de cambio a la constitución han incluido la extensión del mandato presidencial, o esta fue su objeto único, como la enmienda aprobada el pasado febrero.
Pero no hay que olvidar que todas las revoluciones totalitarias necesitan para su desarrollo y consolidación la presencia de un líder único que le garantice unidad de mando y cohesión ideológica. Sería iluso, olvidarse del origen del MBR-200 con los cuadros de la izquierda insurgente.
Para tranquilidad y en ánimo de ser un juez conciliador en esta disputa de pareja, sencillamente el poder y la revolución son dos manifestaciones del mismo fenómeno. El proceso revolucionario requiere del mantenimiento de un líder como Chávez en el poder. Las revoluciones son poco tolerantes con ideas extrañas en su seno, y requieren unidad de mando, garantizada en esta caso por la relación Líder – partido – ejército - pueblo, pero el basamento estratégico de la élite gobernante cree que a su vez que la profundización del proceso revolucionario debilita a los grupos que eventualmente podrían desplazarlo. Sin medios de comunicación, sin apoyo económico, sin relaciones internacionales, con instituciones controladas y con una población cada vez más dependiente del estado, los adversarios se encontraran con muchas dificultades para ganar cuotas de poder.
Mientras avanza y profundiza su revolución, se incrementa el control y el miedo. Los procesos electorales al dejar de ofrecer garantías psicológicas reales y sin alternativas legitiman el régimen y le facilitan la posibilidad de perpetuarse. Esta es la apuesta, el líder garantiza la revolución, la revolución permite la permanencia del líder. La apuesta de los demócratas es que, como ocurrió en la Unión Soviética y las “democracias populares”, estos sistemas sencillamente hagan implosión.

martes, 28 de julio de 2009

SAMAN Y LAS VITARAS DE BS. 61.000


Mi amigo Carlos me comenta su acuerdo con el gobierno con el tema de la especulación en el mercado automotriz. Me explica que en México un carro se consigue a US$ 8000. Una búsqueda en la web en los llamados libros azules en Estados Unidos, si bien no me muestran carros de este precio, si aparecen carros nuevos a partir de US$ 10.710 para el estado de Florida, que al cambio oficial significan Bs. 23.026,50 ó un precio cercano a los Setenta mil bolívares utilizando otros criterios para la compra de la divisa estadounidense. Por supuesto que como persona de clase media, cualquier cosa que se haga para abaratar los costos de vehículos es recibida con beneplácito y deseos de que ciertamente ocurra.
Esta parece ser la intención de uno de los personajes preferido para mis escritos, el inefable Eduardo Samán, Ministro de Industrias Ligeras y Comercio. Este garantizó dólares de CADIVI para la importación de vehículos, pero con un estricto control sobre ek precio de venta y lo explicó con el siguiente ejemplo “la empresa General Motors obtiene la camioneta Gran Vitara 4x2 a un precio Cif (que comprende el costo del flete y del seguro) en 17.819 dólares, entonces, con el dólar en Bs. 2,15 el costo sería de Bs. 38.311. Si a esto se le suma que tienen un gasto por la nacionalización del 5% eso elevaría el costo del carro a 40.226 bolívares fuertes, por tanto, el precio sugerido fue de Bs. 61.072 lo que representaría una ganancia de 51,8%.”
Cuenta matemáticamente incuestionable, solo que tiene un pequeño problema y es que no analiza el mercado integral, en cuya variable no solo intervienen los costos de producción y comercialización, sino también la demanda, que esta determinada, entre otras cosas, por lo que un consumidor esta dispuesto a pagar por un bien que satisfaga una necesidad. Y esta disposición a pagar, parece tener una relación inversa con su oferta. Es decir, mientras más escaso es un bien, más están dispuestos los consumidores a pagar más por dicho producto.
Por tanto, esta política ciertamente bien intencionada, va a conseguir las siguientes dificultades y distorsiones cuando efectivamente se coloquen en el mercado dichos vehículos, dado que el precio (especulativo) de las Vitara en el mercado ronda los ciento cuarenta mil bolívares.
1.- La información privilegiada: No es de extrañarse que las primeras personas que se anoten en las listas de compras sean funcionarios públicos cercanos a las inspecciones y controles para el ingreso y la nacionalización de los vehículos y personas vinculadas a las empresas importadoras o concesionarios de ventas (socios, trabajadores o proveedores).
2.- La corrupción: Como seguramente la importación de vehículos (con pvs fiscalizado) resultarán insuficiente para atender la demanda vehicular y dada la enorme diferencia entre el precio fijado por el gobierno y su precio en el mercado, muchos compradores estarán dispuestos a pagar una cuota mayor por el vehiculo a través del soborno a las personas o redes que controlan la lista de espera de compradores, para que ubiquen su nombre en una posición en un lugar dentro del conjunto de vehículos disponible. Es una operación de arbitraje informal.
3.- La discriminación: El otorgar de manera expedita pero incompleta dólares para la importación de vehículos, genera una competencia desleal para los vehículos fabricados en el país y para los importadores de partes, quienes actualmente no cuentan con las mismas garantías. Esto directamente atenta contra las fuentes de trabajo en el sector automotriz.
4.- Desencanto: De los miles de compradores que creerán que gracias al gobierno podrán comprar un carro a precio verdaderamente accesible, pronto se darán cuenta que sencillamente no lo podrán conseguir. Se repetirá lo que ocurrió con el famoso teléfono bautizado como “el vergatario”. La decepción será mayor cuando comprueben que tampoco podrán adquirir un carro de poco uso, puesto que ni los concesionarios tendrán vehículos accesibles y los particulares que teniéndolos y deseándolos vender no podrán ofertarlo debido al oneroso impuesto que se pretende implantar para desincentivar la venta de vehículos antes de los dos años de compra.
Conclusión: El gobierno está en la línea correcta en su intención de abaratar el precio de los vehículos, pero las soluciones planteadas, son incompletas. Las consideraciones de las que parten se fundamentan exclusivamente al tema ético entendida como la falta de solidaridad de los concesionarios y productores de vehículos, pero no toma en consideración los factores propios de fallas de gobierno, como la inflación, los retrasos para el otorgamiento de dólares oficiales, la politización de los sindicatos, la deficiencia del transporte público, el bajísimo precio de la gasolina, entre otros. Todos estos elemento inciden en la baja oferta y la exacerbación de la demanda de vehículos. Una política comercial debe ser integral y considerar tanto los aspectos de oferta (costos) como los elementos de demanda, si de verdad quiere lograr sus cometidos los cuales son que el sistema de producción satisfaga las necesidades a la mayor parte de los individuos que conforman una sociedad con la mayor eficiencia posible.

martes, 7 de julio de 2009

LEDEZMA Y BOBBY SANDS


Corría el año 1981, en pleno fervor de las luchas nacionalistas del Ejército Republicano Irlandés para conseguir la separación de Irlanda del Norte de la Gran Bretaña. A los paramilitares irlandeses detenidos en las cárceles británicas les había sido negado el estatus de prisioneros políticos y eran tratados como delincuentes comunes. Bobby Sands eran un miembro de los grupos rebelde que desde la prisión peleó para que se le concedieran este fuero y para ello iniciaron varias acciones de protestas, como usar ropa común en lugar del uniforme o negarse a limpiar sus excrementos.
Ante los oídos sordo de las autoridades británicas del gobierno encabezado por Margaret Thatcher radicalizaron sus protestas y el primero de marzo Bobby Sands decide iniciar una huelga de hambre con las siguientes demandas: el derecho a tener el estatuto de preso político, no llevar uniforme carcelario, derecho a no trabajar en la cárcel, derecho a relacionarse libremente con otros prisioneros, derecho a organizar su propio tiempo libre y el derecho a recibir una visita y una carta por semana.
Luego de 66 días de iniciada la huelga, Sands muere sin que fueran aceptadas sus demandas por el gobierno británico. Junto a él murieron 9 prisioneros más que se habían unido a la huelga, sin que el gobierno británico diera su brazo a torcer. Sin embargo la muerte de estos presos, significaron una gran presión para el reinado. El cortejo fúnebre de Sands fue acompañado por más de cien mil personas y las posiciones del Ejército Republicano Irlandés se recrudecieron, usando como símbolo de la inmolación de Bobby. Finalmente en 1999, irlandeses y británicos pudieron firmar la paz, con el reconocimiento de los principales grupos étnicos y gobiernos de coalición protestantes y católicos.
La historia de Bobby la traigo a colación por Antonio Ledezma. El alcalde metropolitano acaba de inicia una huelga de hambre ante la sede de la ONU. Sus reclamos responden al deseo del trato igualitario que uno espera en un país que se erige como democrático. Sus demandas son específicamente cuatro: Entrega de los recursos económicos para cancelar los salarios de los trabajadores de la Alcaldía Metropolitana de Caracas, detener el desmantelamiento de esta institución por parte del Gobierno Nacional, que la OEA designe una Comisión de Alto Nivel que se traslade a Venezuela a observar la grave situación por la que esta atravesando la democracia de nuestro país y como es violada la Constitución Nacional y que se verifique como el Gobierno nacional y el resto de los representantes de los poderes públicos se burlan de la Soberanía Nacional.
Como toda lucha política la táctica sigue al conocido juego de la gallina que practicaban los pandilleros americanos en la década de los 50 del pasado siglo. Para ganar hay que forzar que el otro se rinda, pero un error de cálculo, puede afectar el resultado con consecuencias no deseadas para ninguno de los bandos. No pienso que Ledezma desea inmolarse y al gobierno tampoco le interesa que eso ocurra. Pero Ledezma hará muy mal si abandona la huelga sin haberse cumplido los objetivos y el gobierno demostraría debilidad si acepta una comisión que juzgue la democracia de un país. En lo particular pienso que en algún momento el gobierno nacional hará las erogaciones para pagar la nómina de la Alcaldía Mayor, Por otra parte, la OEA, cuando deje de mirar a Honduras, podría mandar una comisión a Venezuela, si esto no afecta los planes reeleccionistas de Insulza. El desmantelamiento de la Alcaldía Mayor ya se produjo. Pudieran decir que ya la jefatura de Caracas, ya tiene las competencias legales correspondientes. Si se mantiene la posición de inflexibilidad del gobierno y la OEA se sigue haciendo de la vista gorda en Venezuela, será capaz Ledezma de llegar tan lejos como llegó Bobby. Para suerte de todos ni Venezuela es un país de mártires irlandeses, y al final nuestros gobiernos tampoco son tan inflexibles como la de la dama de hierro. Esperemos que sea la historia de Venezuela la que se repita y no la de Bobby.

miércoles, 1 de julio de 2009

¿GOLPE AL GOLPE?


Lo Jurídico.

Desde el punto de vista del Derecho Constitucional y que perdonen los abogados por meterme en su terreno, lo ocurrido en Honduras el pasado domingo tiene toda la cara de una Neo-Golpe Militar. El adjetivo Neo, es porque definitivamente no es el golpe cuartelario normal, donde un militar realiza una asonada justificado por razones de seguridad del Estado, para luego por la misma razones quedarse hasta que alguien (lo más probable otro militar) lo sacara. Algo parecido a la intentona del 4 de febrero en Venezuela. Esta fue la tradición latinoamericana hasta que los militares sencillamente reconocieron que no sabían gobernar y que eso debía ser asunto de los civiles.
Así las cosas, el domingo en la madrugada los militares irrumpen de la manera que saben, levantan de su cama a un presidente, y sin siquiera permitirse cambiarse la pijama (gracias a Dios parece que Mel tenía la costumbre de dormir con ambas piezas y no con una de esta prenda de vestir como es lo habitual) ni cepillarse los dientes, lo tomaron y lo montaron en un avión vía a Costa Rica. Algo así como ocurrió en Venezuela con Vivancos, cuando éste presentó un informe reportando que en Venezuela no se respetan los Derecho Humanos.
Pero en lugar de un militar hablando de la salvación de la patria, en la tarde un presidente civil era nombrado bajo casi la unanimidad de las fuerzas políticas Hondureñas. Golpe de Estado avalado por Fuenteovejuna, pero golpe de estado al fin. Golpe de Estado puesto que para que procediera la destitución debió ocurrir un procedimiento previo, con derecho a la defensa por parte del Presidente y con sentencia firme que avalara la destitución. Entiendo que los militares hondureños le aplicaron a Zelaya una formula parecida a la inhabilitación de que fuera objeto Leopoldo López y compañía en las elecciones regionales pasadas.
La acción de los militares y políticos hondureños fue un golpe de Estado, para evitar que Zelaya diera un golpe de Estado. En esto ya Mel había avanzado. Picado por el mismo virus de algunos presidentes latinoamericanos, buscaba establecer de manera inconstitucional un mecanismo que permitiera su reelección. El paso inicial de su estratagema fue la realización de un referéndum consultivo, al cual de manera falaz llamó encuesta, que permitiera la posibilidad de incorporar una cuarta urna en las próximas elecciones en la cual se le solicitaba al pueblo realizar reformas a la carta magna. La constitución hondureña establece que el solo intento de sugerir una reelección acarrea la destitución inmediata del cargo y su inhabilitación por diez años. No hizo caso de ninguna de las prohibiciones que desde el resto de los poderes públicos se le realizaron a la posible consulta. Se enfrentó con el Tribunal de Justicia, el Congreso, su partido y con los militares. Toda una crisis de gobernabilidad, que parece no concluirá con su salida forzada de poder. Por cierto en Venezuela, es costumbre que el CNE y el TSJ rechace todas las solicitudes de referéndum consultivo que realizan miembros de la oposición.

Lo Político

Norberto Bobbio distingue entre lo ético y lo político. Mientas que la ética debe cuidar por los procedimientos para lograr los fines, lo político mira los resultados y desdeña los procedimientos. Algo de eso hemos aprendido en estos diez años de gobierno revolucionario. Lo ideal es que la política se subordine a la ética, que los resultados se consigan de acuerdos a ciertos valores y principios universalmente aceptados. Pero evidentemente si algo parece carecer en los bloques de poder en Honduras es el apego a los principios éticos. A la consulta ilegal se responde con un golpe. Pero habría que examinar las consecuencias si se hubiera consolidado el deseo de Zelaya de aprobarle la cuarta urna, con un procedimiento que a todas luces iba a ser poco transparente. La destitución apresurada de Zelaya, procuro evitar este acontecimiento. Si tuvieron razón o no desde el punto de vista político, esta por verse y para ello deberán mantenerse en el poder lograr conducir al país a la culminación exitosa del proceso electoral a realizarse en Noviembre.

El Futuro

De manera unánime, los organismos multilaterales solicitan la restitución de Zelaya, aduciendo su legitimidad de origen. Jurídicamente parece lo correcto y que en el intertanto, operen los tribunales para determinar las responsabilidades, tanto de Zelaya, como de los implicados en el golpe de Estado. ¿Pero esto es posible? En mi opinión Zelaya quien ante la comunidad internacional es todavía presidente, se encuentra totalmente deslegitimado al interior de su país. Su regreso al poder, debería pasar por una derrota política y militar de todas las fuerzas que se le enfrentaron o de una inteligente negociación. La gobernabilidad requiere de un vencedor absoluto o de un borrón y cuenta nueva que abra la posibilidad de un diálogo, previo el compromiso de evitar alterar la constitución vigente, por lo menos hasta que asuma el presidente que sea electo el próximo noviembre.

viernes, 26 de junio de 2009

LO QUE LE IMPORTA AL GOBIERNO



Una simple mirada a los periódicos dan cuenta que el país parece caerse a pedazos. Perdón, dejemos la sutileza, se esta cayendo a pedazos. Las víctimas fatales del hampa se cuentan entre dos cifras altas o tres cifras bajas por semana. Las empresas se paralizan por falta de dólares. La corrupción hace de las suyas y servicios que antes funcionaban al ser tocada por la mano visible del estado, se desmejoran inexorablemente. El país se paraliza, en parte por la crisis mundial, pero en parte, por la arremetida feroz del gobierno contra el sector privado y contra la descentralización.
Mientras la revolución avanza a paso de vencedores, Rialca sigue sin abrir sus puertas, General Motors suspende operaciones e Invial anuncia que gracias al traspaso de los peajes, 180 trabajadores quedarán sin empleo. Ciudad Ojeda parece un cementerio, y una de sus pobladoras Ramona que antes a las diez de la mañana había vendido todas sus empanadas, ahora si acaso vende para reponer la compra de guiso y harina pan para el día siguiente y mal comer ese día.
Lamentablemente nada de eso parece importarle al Gobierno. Mientras el venezolano se tiene que enfrentar diariamente a la delincuencia, al aumento de la cesta básica, a la perdida de sus trabajos y a los malos servicios, el gobierno mira hacia otro lado. Más importante que los muertos diarios, es “el exceso de libertad” de expresión. En lugar de acabar con los malandros, prefiere ocuparse de Globovisión.
Más importante que las divisas para las materias primas es el peligrosísimo movimiento desestabilizador, que coloca en los parabrisas de los vehículos “Con mis hijos no te metas”. Ante el rumor de un folleto que supuestamente alertaba de la arremetida gubernamental sobre la educación, y por denuncia de Mario Silva, el gobierno responde mandando un contingente de las fuerzas armadas al Juan XXIII y realizando una supervisión permanente a uno de los colegios que mejor desempeño tienen en nuestra deplorable educación.
Más que preocuparse de la parada brusca de la economía le importa es la popularidad que pudieran adquirir las autoridades de la alternativa democrática y que en su gestión hagan algo que ponga al hiperlíder en segundo plano. Más importante que Caracas, es que esta no sea gobernada por Ledezma. Más importante que la vialidad es que no esta no sea administrada ni por los Salas, ni los Pérez ni los Radonski. En fin, si a ver vamos, a este gobierno solo le importa una sola cosa y dicho en criollo, que no lo saquen del coroto.