sábado, 15 de agosto de 2009

POR DONDE COMIENZO


Ocurre que quiero hablar de muchas cosas. Abandono la tesis de que enfoque un solo tema por capitulo. Quisiera que este fuera un país con menos noticias. Que nuestra prensa fuera más como un periódico sueco, con más titulares deportivos y culturales, sin asesinatos y un gobierno dedicado a la tarea que les corresponda y no a jodernos la vida todos los días. Sucumbo a la tentación, pero no hallo por donde comenzar.
Quizás sea buena idea, comenzar por la jefa del gobierno caraqueño, en unas de las jaladas más espectaculares conocidas en la historia. Ni aquel gris funcionario que para halagar a Guzmán Blanco luego de un regaño compara su rabieta a las de Simón Bolívar le pueda llegar. Aunque hay que reconocer, esta jalada tenía clase. A la de la jefa, se le ve la oreja por todas partes. Pero aquello de cambiar el sistema educativo para crear clones de Chávez, ciertamente me da terror. La idea de que mis hijas sean boconas, irresponsables, pendencieras y megalómanas, no son precisamente los valores que pretendo inculcarles.
Pero quizás esto no deje de ser una bufonada propia de estos días. Hay temas del presente y no del futuro soñado por la jefa que merezcan la atención. La toma arbitraria de las almacenadoras que prestaban sus servicios al Puerto de Puerto Cabello, es quizás un buen tema para comenzar mi artículo. En su afán de apropiarse de lo que queda de nación, siguen arrinconando al sector privado. Puerto Cabello seguirá el camino de Lagunillas donde para poder subsistir debes resignarte a ser funcionario público, siempre que no hayas firmado aquella vez. Igual que aquel famoso disparen y después pregunten, ocurre con el expropien y después paguen, y eso si les da la realísima gana. El vecino, que trabaja en unas de estas empresas expropiadas, cuenta como el dueño no pudo sacar su computadora portátil, dizque porque era de la empresa. Sin dinero, sin empresa, sin su computadora, así, así, así es que se gobierna, diría más de un resentido.
También puedo comenzar, con Navarro, el inefable ministro de Educación, que para defender la premura para aprobar la ley, refería a la urgencia parlamentaria. La reforma a la Ley de Educación tenía que ser aprobada la semana pasada, puesto que la constitución había dado un plazo de dos años para reformarla y ya habían pasado siete años desde que se venciera el lapso. Dos meses más para discutir con la iglesia, con los gremios educativos, con los estudiantes, era una solicitud constitucionalmente inaceptable, más cuando se conocía lo que iban a pedir y no se les iba a aceptar. Seguramente pedirían que los consejos comunales no metieran sus narices en la evaluación de los docentes, o pediría evitar que los estudiantes de preescolar no leyeran leer críticamente a los medios de comunicación, entiéndase que la verdad es trasmitida por RNV, el Diario VEA, la Hojilla o Los Papeles de Mandiga, y que lo demás es pura contrarrevolución o cultura capitalista.
O mejor comienzo por la golpiza a los periodistas de la cadena Capriles. Será que Lina necesita compañía en la Disip. De quién salió la orden de caerles a golpe por repartir volantes. Escucho a Maripili más indignada por el escándalo y por haberse metido por los lindos muchachitos de Avila TV, que por la paliza de sus colegas. Maripili me da otro tema para comenzar mi artículo. Converso con Neydi Rosal, bella y aguerrida parlamentaria de Proyecto Venezuela en Carabobo, donde las conversaciones con el PSUV están cerradas y abundan los insultos por línea desde arriba. Entiendo que el odio es la línea de la revolución, tal como lo dijera Rafael Ramírez. Lo de Lina en Globovisión y el ataque alevoso a los periodistas, no es sino la consecuencia. Quizás el comandante se moleste, porque el odio debe seguir canales. Pero hay que odiar a los distintos, a los que no piensan como ellos, a los que tienen bienes de fortuna. El país no parece haber cambiado mucho, desde que aquel grito que animaba a los federales de Ezequiel Zamora “Mueran los Godos y los que sepan leer y escribir”. Ciertamente, son muchos temas, y como buen librano, no termino de decidirme por dónde comenzar.

2 comentarios:

Alexander dijo...

Se me ocurren dos preguntas que quizás Tú o algún allegado tuyo pueda hacer llegar a:
1) E. Díaz Rangel: ¿En qué se diferencia este ataque a los periodistas de la Cadena Capriles con los recibidos por otros tantos en estos 10 años?
2) T. Petkoff: ¿La jalada de la "virreina" capitalina supera al del generalucho que reportó en Táchira a Chacumbele que el aeropuerto estaba bajo control del gobierno

Alexander Usea dijo...

Suena paradojico un comenzar sin saber de donde, un poco confuso pero real. Lo que vivimos por mas de 10 años se esta convirtiendo en costumbre, imposiciones de leyes, violaciones de derechos, atropellamientos, destituciones, e incontables acciones en contra del pueblo venezolano. Unos que no lo quieran ver porque son beneficiados por todas estas acciones contribuyendo a llenar los bolsillos de dinero que es de todos. Y el resto que lucha por cambiar el escenario, luchar contra la marea y mas cuando la balsa donde estamos dirigiendo no tiene los suficientes hombres con aquellas bien puesta. Cambios y mas cambios que quedara para el final