domingo, 13 de abril de 2008

HABLAR CON LA BURGUESIA


Si la semana pasada salude y refuté la tesis del referéndum educativo, hoy no se puede dejar pasar la loable idea de hablar con “la burguesía”, porque como dice por allí, hablando es que se entiende la gente. Así que desde ese punto de vista nada hay que criticar, aunque en el ínterin, al gobierno le de por expropiar a las cementeras, a SIDOR y militarice 30 haciendas productoras de caña de azúcar.

El problema, más allá del doble discurso, es que las formas de expresión delatan que algunos personajes no han salido de un marco ideológico que se creía superado iniciado el siglo, dado los fracasos de sus gobiernos. Me refiero a los socialismos reales y el pensamiento marxista. Como supongo que hasta los momentos los lectores, se preguntaran hasta donde quiero llegar, paso a explicar.

El término burguesía, es usado básicamente de dos maneras: de manera popular para referirse a un rico, no dejo de recordar a Buñuel y su obra El Discreto Encanto de la Burguesía y del cual al decir de Lenin, le envidiaba el vino y sus mujeres; o en tono pseudos-científico para señalar en la sociedad capitalista a la clase dominante, poseedora de los medios de producción. Esta posesión le permite a los burgueses explotar a los proletarios, es decir a aquellos que solo poseen para vender su fuerza de trabajo para su subsistencia. Este concepto de burguesía, fue introducido por Marx en sus escritos, y muy especialmente explicado en El Manifiesto Comunista, allí no deja de reconocer su papel de vanguardia en la transformación de la sociedad feudal a la sociedad capitalista, pero que terminada su tarea, no queda otra alternativa que dar paso a la sociedad socialista, quien tendrá a su vez en los obreros a la clase emergente.

Para Marx la historia está marcada por la lucha de clases y desde este punto de vista, la burguesía para mantener sus privilegios, siempre se enfrentaría a los obreros y constituiría por tanto en un freno al progreso.

El tema esta claro, no se va a hablar con el empresariado, se va a hablar con la burguesía. El lenguaje es provocador y denota una intención, hay que hablar con el enemigo, buscar una tregua, bajo el chaparrón de la baja popularidad y mientras algunos de los problemas se resuelve. Pero entiéndase, se podrá llegar a algunos acuerdos, pero al final, el burgués es el enemigo. Creo que con expresiones parece que queda claro cual es el sentido del socialismo de siglo XXI y el aporte de Marx en su acervo doctrinario.