miércoles, 20 de julio de 2011

LOS CESTA TICKET DE LOS MAGISTRADOS


Soy de los que piensan que el mejor beneficio que se les puede ofrecer a los trabajadores son buenos sueldos. Estos debería ser lo suficiente para que pueda proveer de la alimentación diaria de la familia, pagar los gastos de vivienda, la ropa, el transporte, la educación de los hijos y algo para distraerse. Además debe sobrar algún dinero que le permita, acometer en un futuro algunas inversiones, atender las contingencias y proveerse de unos recursos para el momento en que la edad lo jubile. Para obtener estos últimos beneficios, los trabajadores pudieran optar por utilizar sus propios ahorros o contratar pólizas de seguros que sirvan igual para estos fines. Ingresos adicionales vía primas u otros beneficios no vinculados al trabajo lo que hacen es crear complejidades al sistema y afectar la competitividad de las empresas, porque desvincula la necesaria relación entre trabajo y producto.

En atención de la creencia paternalista, que los ingresos de los trabajadores se utilizaría de manera inadecuada, el estado y los sindicatos han pugnado porque las empresas tengan la responsabilidad de cuidar de sus gastos y por tanto ellas deben atender sus gastos de seguridad con pólizas de hospitalización, cirugía y maternidad, darles primas por hijos (¿que tiene que ver la productividad con el número de hijos de una familia?), darles aportes por útiles escolares, y pare de contar. Todo esto está muy bien, pero por supuesto son cifras que finalmente se deducen de los sueldos y salarios que pudieran pagar las empresas y ocasionan inequidades en la relación laboral.

Uno de estos beneficios, establecidos durante el gobierno de Rafael Caldera fue la Ley de Alimentación de los trabajadores. Este era un reconocimiento al gasto que significaba tener que ausentarse durante más de 8 horas del hogar y por tanto realizar alguna de las comida fuera de su casa. El patrono tiene por tanto, la obligación de compensar este gasto adicional con una comida balanceada, a aquellos trabajadores que asistieran a su puesto de trabajo y que devengaran menos de tres salarios mínimos (un reconocimiento tácito de lo que les cuesta alimentarse a estos trabajadores). Digo tenía, porque con las modificaciones realizadas a la nueva ley, los trabajadores se hacen acreedores a este derecho, vayan o no vayan a trabajar puesto que todos saben cuanto vale un reposo médico de una persona sana.

La manera en que las empresas pueden otorgar este beneficio laboral, es de seis maneras, pero que podemos resumirla en tres: con un comedor (propio, de varios o administrado por un tercero), con la entrega de una comida por una empresa especializada o a través de tickets o tarjetas electrónicas. Estas últimas, son las llamadas "cesta tickets" que consiste en un vale que solo puede ser canjeado por comida.

El uso real de la cesta ticket es de un sueldo disfrazado, en lugar de considerarse como un beneficio social con características especiales. Solo que (por ahora) no genera prestaciones sociales. Los sindicatos lo piden, independientemente que las empresas tenga o no tenga comedores, lo piden los jubilados, aunque ellos no tengan que salir de sus casas, y finalmente, lo usan los magistrados para compensar la caída de sus honorarios, como consecuencia de la ley de emolumentos del sector público.

Obviemos que de acuerdo a la ley, el monto máximo de la cesta ticket, sería de 0,5 unidades tributarias por cada jornada de trabajo y que representa la cantidad de treinta y ocho bolívares diarios, lo que representa el subsidio que la empresa le otorga a cada trabajador por asistir a su trabajo.

Si la noticia es cierta, y la cesta ticket de los magistrados, es para compensar sus gastos de alimentación, que ya no puede atender con sus emolumentos de 12 salarios mínimos, el subsidio para estos gastos superaría los cuatrocientos bolívares diarios. Habrá que suponer que el beneficio de los magistrados incluye además de la comida gourmet propia de su investidura el vaso de whisky, que los aliviaría de las tensiones diarias que significa tomar decisiones, ante los grandes dilemas que se le presentan a la república. De otra manera no se explica tan onerosa compensación.

5 comentarios:

Colsonos dijo...

Que horror..!

Colsonos dijo...

Esto de los cesta Ticket es inaceptable.. En nuestro país hacemos honra a la ignorancia y a la mediocridad.. Definitivamente es un problema mental y cultural..

Yvan Serra Díaz dijo...

Es un problema de viveza amigo. Pero en este caso, la gracia les puede salir caro. Gracias por comentar Michel

Colsonos dijo...

Pongo tus publicaciones en mi Facebook para proyectarlas a mis amistades ya que considero tus comentarios excelentes. Saludos a toda tu familia..!

Yvan Serra Díaz dijo...

Gracias Michel.