viernes, 5 de noviembre de 2010

¿Y AHORA, QUIÉN ME DEFENDERÁ?


Para aquellos que mantienen una visión estatista de la economía, que piensan que no hay bicho más maluco que un empresario, que estos señores serían capaces de vender a sus madre si hay un buen negocio en ello, y que por tanto lo mejor que se le puede hacer es quitarles sus empresas y que sea el gobierno quien los maneje para evitar sus abusos, a ellos les tengo una noticia: Las arbitrariedades cometidas desde las empresas pueden aumentar, cuando es el gobierno el dueño.
Me explicaré para que entiendan que no se trata de una defensa del capitalismo salvaje, ni de las más recalcitrantes posiciones de Milton Friedman para favorecer al mercado. Creo entender que tantos empresarios como los funcionarios públicos, al ser de la raza humana son ajenos a la perfección. Algunos serán más virtuosos, otros más picaros, la mayoría serán de acuerdo a la ley de la tendencia central y asumiendo que las virtudes de una población se distribución normalmente, éticamente medianos.
Por tanto, toda empresa o actividad donde intervenga el hombre esta atado a la debilidad de sus emociones y por tanto, cualquier persona, pudiera pecar o cometer actos indebidos para favorecer su posición. Para limitar los excesos de quienes buscan lucrarse a través de la actividad empresarial, el Estado regula sus acciones y es el encargado de evitar que se cometan abusos y de castigarlos si los hubieran.
Así las cosas, en Venezuela, donde se sospecha que los empresarios son especuladores, explotadores y depredadores ambientales, el Estado ha creado instituciones que precisamente su trabajo es combatir la especulación, la explotación y proteger el medio ambiente. Existe el Indepabis, la inspectoría del trabajo y el Ministerio del poder popular para el ambiente. Todas ellas presurosas de poner en su sitio a los empresarios abusadores.
Ahora bien, la diligencia de estos organismos cuando se trata de diligenciar denuncias del sector privado, se vuelve totalmente inoperante cuando los especuladores, explotadores o delincuentes ambientales son funcionarios de organismos estatales. Así puedo citar el caso, del vecino, simpatizante del presidente, ilegalmente botado de Pdvsa, cuyo expediente duerme desde hace meses en la inspectoría del trabajo; mientras espera que algún funcionario atienda su caso, se rebusca manejando taxi. Se puede citar igual, el despido de trabajadores de Venirauto, por querer crear un sindicado, o el líder sindical de Sidor, a quien mantiene detenido, por exigir mejoras para sus representados.
Igual ocurre con los daños ambientales producido por la explotación petrolera, o la perdida de alimentos de Pdval, o la incapacidad para llevar alimentos de manera regular a través de la red Mercal, o el maltrato a que someten a sus usuarios, quienes se ven obligado a pasar largas horas al sol, para poder comprar dos paquetes de leche. En estos casos, como entre bomberos no se pisan las mangueras, estará a merced de la voluntad política y no el apego a las instituciones garantizar que las empresas estatales cumplan con las leyes.
Quedará por tanto a los trabajadores y usuarios de las empresas estatales, exclamar ante sus abusos,¿Y ahora, quién podrá defendernos? solo, que no habrá ni siquiera un chapulín colorado que salga a ayudarlo.

miércoles, 27 de octubre de 2010

EL CAPITAN AHAB


Moby Dick la gran novela americana de todos los tiempos y escrita por Herman Melville dibuja el retrato del capitán Ahab, un amargado marinero obsesionado por perseguir y dar muerte a una ballena que lo dejó lisiado, en un encuentro anterior. Por su obsesión cambia la misión de un barco ballenero cuyo fin era la caza de ballena para la venta de sus derivados por la nada lucrativa empresa de matar a la causante de su desgracia. Nada lo detiene en esa búsqueda, la vida de los marineros vale muy poco, ellos solo son instrumentos para su venganza. Ellos ingenuamente se montaron en el barco pensando que harían un negocio. Dejándose tentar por las recompensas ofrecidas por el problemático personaje, asumen la aventura para desdicha de todos. El final es de todos conocidos, el capitán Ahab se hunde con Moby Dick en el fondo del mar. Matar la ballena. Llevar a cabo su venganza era más importante que su vida y la de la tripulación.
¿Existirán personas como el capitán Ahab? ¿Habrán seres tan obsesivos que son capaces de destruir todo, con tal de lograr sus sentimientos de venganza? ¿Será más importante su obsesión que su propia vida y la de los que los rodean? ¿Le daría usted a ese personaje poder para gobernarnos? ¿Será que Venezuela se parece mucho al Pequod y somos su tripulación? ¿Estamos navegando para complacer los resentimientos y las lesiones en el alma de un gobernante?
Los paralelismos son muchos. Revisando una de las frase de quien nos gobierna, nos encontramos con esta perla: "No importa si pasamos hambre y tenemos que andar desnudos, lo importante es defender la revolución", no se como lo entenderán los lectores, pero quién esto escribe lo interpreta de esta manera, tu eres un pobre diablo, tú vida es miserable y lo seguirá siendo, y nada me importa tu futuro; aquí lo importante soy yo y tú vida me la tienes que dar para poder seguir mandando. Al igual que el capitán Ahab, tampoco le importa la vida de sus marineros.
Los años de humillaciones a que son sometidos los soldados en sus primeros años, el tener que rendirse en público un 4 de febrero, las vejaciones que debió vivir en la cárcel de Yare, las burlas constantes de la gente a sus excentricidades y sus arbitrariedades, el tener que despojarse de su uniforme el 11 de abril. La venganza es un plato que se come frío y desde que asumió la presidencia, poco importa lo que le ocurra al país. Ya que no se puede fusilar a los traidores, al menos se les pueden dar 30 años de prisión. Buscará expropiar o quebrar a las empresas Polar y poco importa que la gente pase hambre y tenga que andar desnuda. Ya lo demostró con Radio Caracas y 32 emisoras radiales. Que Venezuela se caiga, es poca cosa, mientras pueda cobrarle a la humanidad que su madre se lo entregara a la abuela para que lo criara.
Llegará el 2012. En esos días sabremos si la obsesión de poder y venganza es mayor que el instinto de supervivencia y dejará que Venezuela en lugar de buscar cachalotes asesinos se dedique a reencontrar, la búsqueda de su bienestar. Espero que tome una sabia decisión, antes que la tripulación del Pequod se de cuenta que sus obsesiones no valen una vida.

jueves, 21 de octubre de 2010

LA VENTA


Conozco a Julián desde que éramos niños. Inteligente y reflexivo, era el cerebrito de la clase. Tenía ese tipo de talento que lo haría un tipo exitoso en cualquier parte del mundo, menos en Venezuela. Con estudios de cuarto nivel, decidió dedicarse a la docencia universitaria. No parecía mal negocio, los profesores que lo modelaron vivían en quintas, tenían sus buenos carros y conocieron el mundo a través de viajes. Tenía como todos, la ambición que su nivel de vida mejoraría paralelamente a su desarrollo profesional.
Quizás un poco ingenuamente no contaba que la Universidad sería víctima sucesiva de malos y luego de intolerantes gobiernos, que no perdonarían su espíritu crítico y su talante democrático. A pesar que los sueldos no eran muy altos, con lo beneficios laborales e importante sacrificios pudo comprarse un carro confortable y un apartamento en una zona acomodada de la ciudad.
En algún momento los incrementos salariales se detuvieron. Pero la persistente inflación de décadas, no se detuvo. Un día, se percato que el dinero no alcanzaba para pagar las cuentas. Que debía hacer maromas para pagar las cuotas de condominio, la hipoteca y el colegio de los hijos. Así que a pesar de las recomendaciones de sus colegas que enseñaban finanzas, abultó las deudas de sus tarjetas de crédito a fin de pagar sus obligaciones mensuales. Pero fue un mal negocio, asi que a sus egresos cotidianos, debió apartar lo correspondiente a pago de amortización e intereses de la tarjeta.
Al cabo de un tiempo, acudió a un préstamo de su caja de ahorro y a los meses, pidió un adelanto de sus prestaciones sociales. Contaba que la situación mejoraría y que la lucha gremial rindiera sus frutos y que pronto le ofrecerían los honorarios que sencillamente merecería. A los meses había agotado el dinero que hubiera aliviado su salida laboral o cualquier contingencia futura. Sin embargo no dejaba de soñar, ahora mientras vende el carro de su esposa para pagar deudas atrasadas, no deja de pensar con una casa con jardín, piscina y parrillera.
El administrador nacional, parece que también tiene sus problemas de caja. Los chinos se muestran presurosos a prestar dinero y sin preguntarle a nadie vende refinerías a inversionistas privados rusos, sin pensar siquiera si era buen negocio o si alguien pudiera pagar mejor. Éste no deja de soñar, sueña con plantas nucleares y se compran tanques para guerras fantasmas. Sus sueños de dictador son más importantes, que la vida de los profesores universitarios o cualquier otro profesional dedicado a la función pública. Será que algún día regresará la sensatez al país.

viernes, 15 de octubre de 2010

MAXIMIZAR EL PRESUPUESTO


Como era de preverse, el afán de copar todos los espacios de la vida ciudadana, no se aminoró con la derrota electoral sufrida por el gobierno. Las nacionalizaciones y la toma militar de empresas del sector privado se afincan con las supuestas expropiaciones de Agroisleña y de Venoco. Como vamos en camino en los próximos dos años a una sociedad que tendrá como eje fundamental la propiedad estatal de los medios de producción, señalaremos uno de los problemas que tiene la empresa pública frente a la privada.
Independiente que sean socialistas o capitalistas, el ser humano no deja de tener aspiraciones personales de mejorar su situación personal. En las empresas esto se puede lograr con mayores presupuestos para los departamentos. Esto significa mayores remuneraciones o incremento del consumo no pecuniario (viajes, gastos de representación, alimentos y bebidas, vehículos). Por tanto la puja por el incremento del presupuesto será igual en la empresa pública que en la privada
Al ser el objetivo de la empresa privada el lucro, es a partir de los estimados de ventas de cada unidad de negocio que se realizan los presupuestos de que dispondrán los diferentes gerentes para poder llevar adelante con sus obligaciones. Por tanto la maximización del presupuesto esta totalmente ligado a la maximización de las ventas y su justificación puede ser medida a través de herramientas contables o financieras.
En las empresas públicas, al no estar motivadas por el lucro, sino por los objetivos sociales que la justifican, el presupuesto no necesariamente dependerá de las ventas, sino de la contribución con la misión. Al no contar con herramientas contables que permitan determinar el valor agregado de los cargos y al entrar consideraciones de carácter político, los miembros de las empresas públicas realizan una serie de artilugios, para maximizar presupuesto, de esta manera, inflan cotizaciones, crean escasez artificial de insumos, incrementan la nómina de manera injustificada o la partida de consumos no pecuniarios.
Se podrá sacar ejemplos de empresas públicas eficientes, son la excepción a la regla, ya que todos los estudios que se han realizado demuestran que en promedio las empresas públicas tienden a ser más ineficientes que las privadas y el ciudadano termina pagando más impuesto, por menos servicios y de menor calidad, y esto vale en socialismo o en capitalismo.

jueves, 30 de septiembre de 2010

VOTO CASTIGO


Muchas cosas que comentar a partir de las elecciones del domingo, pero poco espacio. Victoria en el voto popular, pero solo el 40% de diputados. Solo la magia de la reingeniería electoral evitó que las fuerzas políticas se encuentren equilibradas en la nueva Asamblea Nacional. La alternativa democrática debe celebrar el triunfo, porque los objetivos de manera realista planteados fueron cumplidos. La Mesa de la Unidad Democrática con calma y paciencia pudo lograr que las metas se lograran. La unidad perfecta representó el mayor de sus logros. Que pudieron haber escogidos mejores candidatos, cierto; que debieron haber realizado más primarias, también, pero lo perfecto es enemigo de lo bueno. Las lecciones están allí. Pero no todo fue haber logrado la unidad, existió una maquinaria electoral presta para la defensa del voto. Un liderazgo ponderado, paciente y de carácter, que hablaba poco, pero que cada vez que hacía uso de su voz se hacía sentir. El otro acierto, fue durante la campaña, haber sacado de la agenda el tema de los programas sociales y haber apuntado sobre las deficiencias del gobierno, fue fundamental.
Pero evidentemente si algo afectó los resultados, fue el propio gobierno: Crisis económica, inflación y estancamiento económico con la consecuente caída del consumo. Crisis de seguridad, el cual no ha sido atendido en 12 años de gobierno. Crisis de servicios públicos, con paralizaciones frecuentes en el servicio eléctrico y en racionamiento y mala calidad del servicio de agua. Corrupción e ineficacia gubernamental, puesta en evidencia en la pérdida de calidad de las misiones y el caso de Mercal. Discriminación política y división de los venezolanos a partir del discurso presidencial. Ataque a la iniciativa empresarial y a la descentralización. La gente no quiere un gobierno que lo conduzca al comunismo, así sea llamado con otro eufemismo, sino que resuelva los problemas.
Para el gobierno: Dos vías de cara al 2012, radicalizar el proceso, acentuando las reformas no democráticas como la ley de comunas, arrinconar a la oposición y arreciar contra la empresa privada, aumentar el apartheid político y el fanatismo de su militancia; o moderar su accionar y permitir que la libre iniciativa de las personas eleve su bienestar complementado con sus programas sociales focalizados y acciones políticas de dialogo y conciliación y centrándose a resolver los problemas como cualquier gobierno. Sonará descabellado, pero para que Chávez se recupere, debe dejar de ser Chávez. ¿Se lo aceptará su gente?

martes, 21 de septiembre de 2010

¿Y DESPUÉS DEL 26, QUÉ?


Escribo estas líneas a escasos días de las elecciones parlamentarias. De acuerdo a los resultados de las encuestas, la elección parece estar reñida en cuanto a números totales de votos, no así en cuanto a escaños a obtener. La manipulación del sistema electoral afectando tres de las variables, modifican las expectativas ciudadanas e inclinan de manera descarada el cuadro hacia una de las partes.
La afectación de las reglas de juego electoral para favorecer al sector oficialista fue la flexibilización para diseñar circunscripciones electorales al incorporar a las parroquias como entidad geográfica a ser tomadas en cuenta para este diseño, así pudieron realizar modificaciones a los circuitos conocidos en los Estados Lara, Zulia, Miranda, Carabobo y el Distrito Capital; igual le ofrecieron una mayor peso electoral a los estados y municipios con preeminencia rural sobre los de preeminencia urbana, de tal manera que mientras en Delta Amacuro, Amazonas o Apure para escoger un diputado solo basta menos de 20.000 electores, en el Circuito 3 de Carabobo requiere de 112.000 electores; y finalmente creando un sistema de votación cuasi-mayoritario, al permitir que los diputados electos nominalmente se sumen a los que el partido obtuvo por la lista. (Para analizar con detalle les recomiendo ver los escenarios elaborados y disponibles en: http://www.scribd.com/doc/37724266/Actualizacion-escenarios-parlamentarias-26-septiembre )
En este cuadro la oposición tiene dos retos para el domingo, obtener mayoría de votos y lograr quitarle la mayoría calificada al gobierno en el parlamento. Esperemos que lo logre. Ahora bien, no hay que ser adivino para presuponer que sea cual sea el resultado, el gobierno seguirá en su empeño de llevar a Venezuela al mar de la felicidad de cuba o cualquier cosa que le permita a la actual nomenclatura seguir disfrutando de las mieles del poder. Del resultado depende que los haga por la vía rápida de la reforma constitucional o por la vía tortuosa de las leyes. No obstante, la pregunta es, como ofrecer alguna esperanza de libertad para los presos políticos, como garantizar espacios para la iniciativa empresarial y el respeto a la propiedad privada de los medios de producción, como frenar los abusos contra la prensa libre y los limites arbitrarios a la libertad de expresión.
Sea cual sea el resultado, el país seguirá dividido en dos concepciones del mundo, y a pesar de lo que digan las elecciones, la mayoría desea libertad y respeto a las instituciones. El reto que se presenta a la minoría parlamentaria es hacer valer con su conducta lo que desea la mayoría del país.

martes, 14 de septiembre de 2010

ACCION DEMOCRATICA: EL FUTURO ES EL PASADO


Acción Democrática cumple 69 años. Es sin duda el partido histórico del siglo XX venezolano. Nació en una Venezuela que todavía no sabía lo que era la democracia, con una población en su mayoría rural y analfabeta, asediada por el paludismo y que no se terminaba de sacudir la cultura del caudillo, que solo algunos años antes se pensaba que había muerto con Juan Vicente Gómez. Combatió los estertores del gomecismo que negaban a los venezolanos decidir su destino por ellos mismos. La tenacidad de sus líderes y una clara visión estructural de la política llevó a su principal líder Rómulo Betancourt a fundar casas de partido en cada barrio o caserío de Venezuela. Su ansiedad lo llevó a acompañar a los militares descontentos Mario Vargas, Pérez Jimenez y Delgado Chalbaud en el golpe del 18 de octubre de 1945. Tras años más tarde pagarían la factura.
Nadie puede negar los avances democráticos del trieno adeco, la instauración de voto universal y sus reformas sociales, fueron acompañadas de cierto sectarismo y enfrentamiento con algunos de los sectores más conservadores. Con la caída del gobierno de Gallegos por un levantamiento militar, sus líderes demostraron que por sus ideas bien valían el exilio, la cárcel, la tortura y hasta la misma vida. Diez años de dictadura no bastaron para sacarlo del corazón del venezolano, quien le dio un respaldo masivo a la candidatura de Betancourt y Leoni. Ya no eran sectarios. Convivieron con Copei, Urd e independientes, el pacto de punto fijo le garantizó al país más de cuarenta años de gobernabilidad. Los programas de salud y de educación de sus primeros gobiernos, pueden considerarse como los más exitosos de nuestra historia. En 1968 ocurre el que quizás sea el acto más importante que haya vivido Venezuela, cuando por primera vez Ad entrega el poder a un adversario político al reconocerse derrotado en unas elecciones, aunque solo haya sido por casi treinta y tres mil votos.
Luego ocurrió la debacle moral. Atiborrado de divisas petroleras y de sucesivos triunfos el pragmatismo hizo mella en su dirigencia. La corrupción alcanzó a sus funcionarios públicos, y la partidocracia anulo las posibilidades de realizar buenos gobiernos. El intento reformador intentado por Carlos Andrés Pérez, fue boicoteado por su propio partido. Finalmente Pérez fue entregado mansamente a sus enemigos. Luego el personalismo y la antipolítica se hicieron dueña de Venezuela. El caudillismo regresó de manos de un militar golpista a quien inocentemente nunca juzgaron. Lamentablemente y a pesar de algunos jóvenes dirigentes, las glorias pasadas parece que les impide mirar hacia el futuro.